Thyssenkrupp encendió San Valentín desde su torre de pruebas

Fue la primera iluminación nocturna de la icónica torre, cuyo interruptor fue accionado por  la primera pareja que se casó en su mirador.

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Thyssenkrupp iluminó su torre de pruebas con motivo de San Valentín. El pasado 14 de febrero, fue la primera vez que su sistema de iluminación se encendió por primera vez. A las 17:44 en la localidad alemana de Rottweil, la primera pareja que contrajo matrimonio en el mirador de la torre el año pasado, a 220 metros de altitud, accionó el interruptor para iluminar todo el complejo con un total de 44 focos.

Diseñada por los arquitectos Werner Sobek y Helmut Jahn, la torre se ha convertido en seña de identidad en la Jura de Suabia en Alemania, y uno de los grandes atractivos de la región. Hasta ahora, un total de 250.000 visitantes ya han disfrutado de las vistas del mirador más alto de Alemania.

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Además, la torre también cuenta con la escalinata más alta de Europa occidental, de 1.390 escalones, y ha celebrado cuatro proposiciones de matrimonio y una boda. Esta estructura, de 246 metros de altura, se iluminará desde el día de los enamorados en adelante varias horas cada noche durante todo el año, a excepción de varias semanas en las que tienen lugar los pasos migratorios de las aves.

La iniciativa ha sido recogida por residentes y comerciantes de la ciudad, que colocaron una luz en sus ventanas para acompañar a la torre, de forma que toda la ciudad se transforme en un “mosaico de luces”.

“La iluminación nocturna ha sido siempre, desde el principio, una parte integral de mi diseño. Las luces tenían que ser tan delicadas y virtualmente “inmateriales” como el propio revestimiento de la torre: elegante, discreto y ligero, y en ningún caso colorido o llamativo”, comenta el profesor Werner Sobek, uno de los arquitectos de la torre de pruebas.

Un gran atractivo público

La torre cuenta con instalaciones destinadas a probar MULTI, el primer ascensor sin cable del mundo capaz de moverse en horizontal y vertical, así como ascensores convencionales de alta velocidad. Se han empleado 15.000 metros cúbicos de cemento y más de 2.500 toneladas de acero para su construcción. Para el revestimiento, se envolvió la torre en 17.000 metros cuadrados de fibra de vidrio. La textura del recubierto de polímero protege al edificio de los rayos solares y reduce la oscilación del mismo, venciendo la fuerza que viento ejerce sobre él.

No se trata de la única torre de pruebas de Thyssenkrupp con estas dimensiones. China y Estados Unidos cuentan con unas torres que igualmente aglutinan las pruebas de las últimas tecnologías y diseños. En 2018, se inició la actividad en la torre de 248 metros de la compañía en Zhongshán, en la provincia de Cantón, China. Del mismo modo, en Atlanta, Georgia, se construirá una torre de 128 metros que estará operativa en 2022. Tenemos amor para rato… 😉

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